La llegada de la primavera invita a disfrutar de las áreas exteriores de nuestro hogar. Ya tengas jardín, terraza, patio o balcón, aprende a planificar un buen exteriorismo para sacarle el máximo rendimiento y dotar de confort a tus momentos de ocio y relax.
A la hora de pensar un exteriorismo, un error común es creer que le sacamos más partido a un espacio cuando colocamos en él el máximo de elementos posibles. Cuando queremos destinar una zona a los momentos de diversión y de calma, es fundamental lograr una armonía visual en la distribución, evitando sobrecargarla y dejando áreas de paso despejadas. Por tanto, el primer factor para proyectar nuestro jardín, terraza o balcón serán los metros cuadrados. Si el área no es muy amplia, deberíamos limitarnos a instalar un comedor, mientras que si no tenemos problemas de tamaño, podemos planificar además una zona de descanso con sofás, butacas, chaise longues y mesitas bajas y/o un solarium con tumbonas o hamacas para tomar el sol. En caso de ser demasiado pequeño, una buena opción son los muebles plegables, apilables o extensibles, que podemos recoger una vez acabada la actividad. Si tienes dudas, no dejes de preguntar a los especialistas de Mac Mobles.
Aparte de la amplitud, lógicamente debemos contemplar el número de miembros de la familia, para que todos puedan disfrutar cómodamente de la zona. Una vez más, los muebles plegables, apilables o extensibles pueden ayudarnos si el espacio es demasiado reducido para todos. Este tipo de elementos resultan igualmente útiles para reuniones en las que contemos con invitados. Además de los básicos del comedor (mesa y sillas), nos harán mucho servicio otro tipo de piezas como estanterías o módulos de almacenaje, un mueble-bar, una barbacoa o un toldo, pérgola o sombrilla para protegernos en los momentos más soleados. ¿Buscas algo más sofisticado? Una barra con taburetes o unos colchones con cojines para montar un espacio tipo chill-out pueden ser la solución que buscabas.
Otra clave para una armonía impecable es tener en cuenta el tipo de estilo decorativo de nuestro hogar. Utiliza el mismo a la hora de comprar los muebles de la terraza, de manera que queden unificados con los del interior y se integren el uno con el otro.
Una vez analizados estos factores, llegamos a una de las decisiones más importantes: el material del mobiliario. Al tratarse de piezas que deberán someterse a las inclemencias del tiempo y permanecer a la intemperie, deben ser resistentes al agua, la humedad, las ralladuras, las manchas, el cloro y la sal marina. Conoce las propiedades, ventajas y desventajas de los materiales más utilizados:
• Madera. Los fabricantes acostumbran a usar maderas tropicales como la teca, por su mejor resistencia a la humedad y a las bajas temperaturas. Aún así, hay que vigilar las posibles manchas por exceso de agua. A pesar de estar tratadas, se recomienda barnizarlas cada año y aplicar aceites hidratantes para un correcto mantenimiento. Para el exterior, son impensables maderas como la de pino (se estropearían rápidamente), por lo que no vale instalar cualquier tipo de mesa: haremos bien en elegir aquellas pensadas a conciencia y construidas para espacios exteriores.
• Aluminio. Es uno de los materiales más utilizados por ser ligero, fácil de limpiar, duradero y resistente a la corrosión. Se ha puesto muy de moda en las últimas tendencias en decoración. ¿El inconveniente? Su precio suele ser más elevado.
• Metal. El mobiliario de hierro soporta bien el paso del tiempo, pero resulta sensible a la oxidación, por lo que se aconseja tratarlos cada año con pinturas específicas o antioxidantes que retrasen su aparición. Al tratarse de un elemento pesado, es mejor evitarlo si tenemos que recoger cada día los muebles. Piensa también que si van a colocarse sobre tierra, pueden hundirse y resultar inestables.
• Fibras. Las fibras naturales más usadas son el mimbre, la caña de bambú o el ratán, pues resisten adecuadamente el sol y la humedad. Las sintéticas como el loom o el hularo imitan bastante bien a las vegetales y son todavía más resistentes a las inclemencias del tiempo. Estéticamente, son materiales cálidos, acogedores, estivales y muy acordes con la tendencia natural y ecológica que tanto se lleva ahora. Si no sabes si decidirte por lo natural o sintético, ten en cuenta que las fibras vegetales son más bellas y confortables, pero es más conveniente disponerlas bajo un porche para evitar su deterioro.
• Plástico y resina. Resisten muy bien las inclemencias exteriores y son bastante económicos, pero tienen las desventajas de un deterioro progresivo (tienden a amarillear o a perder el color con el paso del tiempo) y de ser demasiado ligeros, por lo que pueden ser muy inestables en días ventosos.
• Barro esmaltado. Utilizado para los sobres de las mesas, con muy diferentes acabados y motivos, supone una opción artesanal y tan resistente que no precisa de mantenimiento.
Para alargar la vida de los muebles del jardín y mantenerlos bellos durante más tiempo, es aconsejable guardarlos bajo techo durante el invierno y en las épocas de mal tiempo, especialmente si llueve, pues podemos tener consecuencias indeseables como la deformación en el caso de las fibras. Si no tienes espacio para guardarlos, cubrirlos será la mejor opción.
Por último, no debemos olvidarnos de los elementos decorativos para hacer la zona más acogedora. Se trata de un espacio idóneo para que la naturaleza entre en nuestra casa: la vegetación y las flores de colores dotarán de alegría y de vida el espacio. Instálalas en bonitos maceteros o jardineras para multiplicar su belleza natural. Los fabricados en polistone, polietileno o fibra de vidrio le darán un toque de vanguardismo y luminosidad extra. Las velas son otro de los elementos ornamentales muy vistosos y agradables de cara a una cena al aire libre. No querrás entrar en casa.